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jueves, 13 de marzo de 2008

El Síndrome del Edificio Enfermo empuja a la creación de Domosalud

Para cuando lean estas palabras ya se habrá constituido en Barcelona la Asociación ciudadana para la defensa de la salud ambiental, Domosalud. Esta organización nace como consecuencia, sobre todo, del desarrollo de casos de lipoatrofia que se han producido durante los últimos años en los empleados de edificios "modernos". Esta dolencia está muy relacionada con el Síndrome del Edificio Enfermo que manifiestan trabajadores que realizan su labor en oficinas sin ventilación ni luz natural, con una gran carga electromagnética debida a la enorme concentración de aparatos eléctricos y con una alta presencia de productos químicos tóxicos en paredes, suelos y enseres, entre otros factores.
Esta nueva organización trata de impulsar todas aquellas actuaciones que favorezcan la defensa de la salud de las personas y su relación con el medio ambiente. Por ello, se dedicará al estudio de las interacciones entre el entorno y la salud humana, en particular en el hábitat urbano, tanto en el entorno laboral (empresas), como educativo (institutos, escuelas o guarderías) y residencial (viviendas).
Domosalud ya está promoviendo la constitución de grupos de trabajo multidisciplinares a cargo de expertos, médicos, biólogos, farmacéuticos, físicos, ingenieros, arquitectos, y de todos aquellos que estén relacionados con la salud ambiental, a fin de evaluar los riesgos ambientales, residenciales y laborales.
Esta asociación nace con un espíritu crítico e independiente de poderes económicos y por ello impulsará investigaciones autónomas acerca de los riesgos para la salud existentes en el medio ambiente, y en especial la “hiper-sensibilidad ambiental” y otras patologías emergentes. Para ello mantiene contactos con otras organizaciones que trabajan, por ejemplo, el asunto de los impactos en la salud del mercurio que se encuentra en vacunas o amalgamas dentales o con asociaciones de afectados por fibromialgia, Síndrome Químico Múltiple o Síndrome de Fatiga Crónica.
Domosalud propondrá a los legisladores medidas a favor de la regulación y protección de la salud de los ciudadanos. También preventivas ante los riesgos derivados de la polución ambiental sea química, biológica, sónica, electromagnética, radiactiva, o de otras fuentes.
Esta organización divulgará información a la sociedad especialmente en el ámbito de la investigación de los posibles efectos nocivos de campos electromagnéticos, calidad del aire, materiales de construcción, y nuevas tecnologías empleadas en edificios, destinados a centros de trabajo, escuelas o viviendas.
Domosalud es, en definitiva, la primera asociación de ámbito estatal que se centra en la salud ambiental; en el impacto que tiene sobre nuestra salud un estilo de vida como el actual, alejado de los valores ecológicos. Estamos pagando el peaje por vivir en un mundo sintético y es de agradecer que comiencen a surgir plataformas que apuesten por advertirlo a la población y por buscar otros modos de vida no nocivos.

lunes, 7 de enero de 2008

Los tomates del lobby químico tóxico

Hace tres días el diario El País publicó una noticia un tanto curiosa. De alguna manera ridiculizaba la opción de dos personas conocidas y, al parecer, concienciadas sobre el problema de convivir con miles de sustancias químicas peligrosas.
Reproduzco por su interés, la carta que una especialista y activista sobre los químicos tóxicos y los alimentos transgénicos, mandó al periódico (y a mí mismo) tras leer la noticia, indignada con el tratamiento que se hizo en el mismo sobre el tema:
"Leo en ambas ediciones, impresa y digital de El País del 4-01-2008, el artículo: Los Tomates no curan el cáncer. En él se exponen las opiniones de dos famosas que dicen en líneas generales que los alimentos sin insumos químicos previenen los tumores y que algunos cosméticos contienen compuestos químicos nocivos que la piel absorbe.
En los últimos años numerosos escándalos alimentarios como el de los cerdos con fiebre aftosa han empujado a la ciudadanía a buscar otros modelos de alimentación, más naturales
Pues bien, en primer lugar: el título del artículo es una exageración y una mentira que en el contexto adecuado y dicha por cualquier científico pro-lobby industria petroquímica o farmacéutica ayuda a confundir al lector. Los tomates claro que no curan el cáncer, qué burrada (no nos dicen quién es el famoso o el científico que lo dice). En este caso, justo en este caso, la Paltrow y la McCartney (esta última tiene una línea de cosméticos, así que mejor le venía estarse callada) tienen razón.
Comer bien, y cuidarse sin tóxicos autorizados tras arduas negociaciones entre instituciones e industria en instrumentos como el REACH (registro europeo de sustancias) no es la panacea ya que influyen factores genéticos y ambientales pero ayuda a prevenir muchas enfermedades. Señores de la prensa, a muchos de nosotros no nos interesa cómo se llaman los hijos de los famosos y sí porqué el cáncer por desgracia, tiene cada vez más incidencia".

Grupos organizados y financiados por las empresas de los sectores más contaminantes y nocivos del planeta actúan en la sombra contra los intereses ciudadanos: los lobbies industriales

Es evidente (existe muchísima literatura verdaderamente científica al respecto) que las 104.000 sustancias químicas liberadas en el ambiente, muchas de ellas nocivas para nuestra salud, están provocando cánceres. Según las estadísticas oficiales, más de 100.000 cada año en España. Las cifras de personas afectadas por enfermedades relacionadas con los productos químicos tóxicos no paran de crecer. Es uno de los problemas de salud y ecológicos más graves para el ser humano en la actualidad.
La información de El País cita que un grupo de científicos unidos en torno a la organización Sense about Science (Ciencia con sentido) son los que critican la actitud y las palabras de las dos "famosas" aludidas. Lo que no cuenta la redactora del diario es que los lobbies industriales de casi todos los sectores pero especialmente del químico y farmacéutico financian asociaciones científicas que trabajan para deslegitimar todo aquello que pueda poner en peligro los intereses económicos de sus patrocinadores.

Este es un clarísimo ejemplo: Sense about Science, como ellos mismos reconocen en su página web, están financiados por the ABPI, AstraZeneca plc, BBSRC, The Biochemical Society, Blackwell Publishing, BP plc, British Institute of Radiology, Dixons Group plc, Elsevier, Engineering and Physical Sciences Research Council, The Esmee Fairbairn Foundation, Garfield Weston, GE Healthcare, GlaxoSmithKline, Halifax Bank of Scotland, Health and Science Communication Trust, Institute of Physics, Institute of Physics and Engineering in Medicine, John Innes Centre, John Innes Trust, Medical Research Council, NESTA, New Scientist, Oxford GlycoSciences plc, Pfizer plc, The Physiological Society, Royal Academy of Engineering, Royal Astronomical Society, Royal College of Radiology, Royal Pharmaceutical Society of Great Britain, Royal Society of Chemistry, Science Careers.org, Social Issues Research Centre, The Society for Applied Microbiology, The Society for Endocrinology, The Society for General Microbiology, Unilever plc. Help with equipment, facilities and services has been received from: AXA Investment Management, Horticultural Research International, Institute of Biology, The Natural History Museum, Lord Stevenson of Coddenham, and WPP.

Existen científicos que comen de la mano de los sectores económicos más sucios y antisociales. Forman grupos de presión a favor de las compañías que les financian

Este grupo de científicos es un lobby pagado, entre otros, por farmacéuticas e instituciones pro químicos tóxicos. Una de sus especialidades es atacar a personas y colectivos que apuesten por una cultura natural, que no sigan los mandatos del entramado tecnocientífico actual. Son la voz de su amo, que alquilan su "prestigio" para salvar la cara de las industrias que están lucrándose con la pérdida de salud de las personas y que dañan nuestro medio ambiente.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Noruega prohíbe la utilización del mercurio, también su uso dental

Las reacciones ante los peligros del mercurio se suceden. Si, como comentábamos en este blog, ciudadanos españoles de varias asociaciones de afectados por el mercurio van a presentar una denuncia en los juzgados en próximos días, hoy nos enteramos de que Noruega también ha prohibido el mercurio dental.

Muchos utensilios cotidianos como el termómetro contienen mercurio. Noruega no permitirá que se fabriquen con este elemento químico
El mercurio es un elemento químico que cuando aumenta su temperatura produce vapores tóxicos y corrosivos. Es dañino por inhalación, ingestión y contacto. Es un producto muy irritante para la piel, los ojos y las vías respiratorias.
El Gobierno noruego ha anunciado que a partir del 1 de enero de 2008, prohíbe en su totalidad la fabricación de objetos que contengan mercurio así como su importanción y exportación.
El ministro de Medio Ambiente de dicho país ha explicado que el mercurio es uno de los agentes contaminantes más peligrosos y que existen alternativas no dañinas a su utilización.

El mercurio no es biodegradable por lo que es muy contaminante
La denominada Petición de Luxemburgo persigue la prohibición internacional del mercurio en los empastes dentales de amalgama, ya contemplada por el Gobierno noruego. La asociación española Mercuriados ofrece más información al respecto y recoge firmas para apoyar dicha Petición.

jueves, 27 de diciembre de 2007

El costo del bienestar, químico

Cuando hace ya tres años rodamos el documental Carga tóxica,(Documentos TV, La2 de Televisión Española) descubrimos, al menos yo, un nuevo mundo de enfermedades medioambientales. Graves dolencias que incapacitan cada año a miles de personas, que las marcan de por vida; provocadas por las sustancias químicas tóxicas que existen en nuestro medio natural -o no tan natural, claro-.Como explica el presentador de dicho video, significa, al menos en parte, "el costo del bienestar", químico en este caso.
Existen 104.000 sustancias químicas liberadas en el medio ambiente y muchas de ellas está comprobado que son muy nocivas para nuestra salud
Me refiero a las ahora bastante conocidas fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica y, sobre todo, al Síndrome Químico Múltiple (SQM). Hicimos decenas de entrevistas personales para dicho trabajo documental y las personas afectadas por los contaminantes ambientales se quejaban de los mismos males.
Hoy se están publicando cientos de trabajos científicos sobre ellos y muchos médicos ya los diagnostican con cierta precisión, pero todavía las personas que los sufren están condenadas. No sólo a padecer las múltiples dolencias que acarrean estas enfermedades -provocadas además por varias causas al mismo tiempo- sino también al ostracismo.
En gran parte por la propia Administración, a la que no le conviene reconocer la existencia de estas personas, que enferman por el simple hecho de vivir en una sociedad que ha sacrificado todo al "progreso tecnológico" y a un bienestar antinatural.
De reconocerlas, además de gastar millones de euros en las ayudas que merecen, se estaría deslegitimando el propio modelo económico en el que es tan importante el sector químico -químico tóxico, diría yo-.
Tuvimos oportunidad de sufrir ese poder en nuestras propias carnes tras el rodaje de Carga tóxica, que tuvo que rehacerse varias veces por las presiones de ciertas compañías químico-tóxicas para que hiciéramos una versión light del documental. Pero eso ya lo contaremos en próximas ediciones de este blog, estad atentos.
El propio modelo económico está impulsado por el sector químico-tóxico y cada vez son más patentes los impactos que genera en la salud y la ecología
Un ejemplo de todo esto es la página que el Ministerio de Trabajo español dedica en su web a la Sensibilidad Química Múltiple. Como los propios afectados comentan: "está llena de 'sospechas' hacia la SQM, cuando no directamente la niega". Cuestiona la enfermedad desde el principio del texto, por ejemplo entrecomillando la palabra "enfermedad", referida a este síndrome, u obviando las conclusiones del Congreso de Medicina Ambiental de Brunete (Madrid), celebrado en junio de 2007, en el que quedó patente la dimensión del problema.
Esta página del Ministerio relaciona de manera algo confusa la SQM con un "trastorno psiquiátrico". Sin querer hacer diagnóstico, que no es mi terreno pues yo soy periodista (no médico), lo cierto es que buena parte de los doctores, quizá por desconocimiento del tema, diagnostican a estas personas enfermedades mentales donde las hay ambientales (generando con ello incluso mayores problemas a los pacientes al tratarlos con peligrosos medicamentos que pueden agravar sus dolencias).
Esta es una de las constantes quejas de los afectados por estos trastornos (protesta que sí refleja el autor de la página, Jordi Obiols Quinto, licenciado en Biología y Farmacia). Una afectada de Madrid, María José, comenta al respecto: "Parece increíble que su autor sea el mismo que, en sus textos fuera de la web del Ministerio (e incluso dentro de otras páginas de este) no cuestione la SQM en ningún momento, dándole la justa categoría de enfermedad, y en concreto, de enfermedad laboral".
Esta persona aporta dos ejemplos: NTP 595: Plaguicidas: riesgos en las aplicaciones en interior de locales (pinchar el enlace y buscar en el texto la palabra "sensibilidad química múltiple"), y Más malos que la peste: plaguicidas de uso ambiental, un riesgo grave y poco conocido (pinchar el enlace. En él se habla específicamente de la SQM en el punto 1.8 como Síndrome de Hipersensibilidad Química. El documento forma parte de la revista "Mujeres y Salud" nº7).

Muchos productos que se utilizan de manera cotidiana en el hogar pueden hacer la vida imposible a los habitantes del mismo

A día de hoy, los afectados por SQM continúan sin existencia "oficial" y por tanto sin derecho a ningún tipo de ayuda ni reconocimiento. De algún modo, no conviene reconocerlos pues costarían mucho dinero. "Todo esto sí que conlleva para nosotros un cuadro psiquiátrico de depresión como reacción a la muerte social a la que nos vemos relegados, sobretodo por este tipo de des-información oficial a médicos, evaluadores del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) o asistencia social".

lunes, 17 de diciembre de 2007

Chapapote para los extremeños

El pasado viernes, sábado y domingo, tuve el primer y feliz encuentro en tierras extremeñas con ciudadanos y ciudadanas preocupados por la instalación, en la fértil comarca de Tierra de Barros, de una refinería petroquímica. Desplazarme hasta allí para presentar mis libros ha sido el motivo por el que no he atendido este blog durante ese tiempo (http://www.regiondigital.com/modulos/mod_periodico/pub/mostrar_noticia.php?id=68909). Pero ha merecido la pena. Y tanto.
Los balcones de Villafranca de los Barros expresan su rechazo a la construcción de una refinería e industrias afines en la comarca
Quienes me conocen saben que me cuesta hacer "la pelota", mi timidez tiene buena parte de culpa en ello. Pero lo cierto es que extremeños y extremeñas me han dispensado una acogida muy, muy cálida y han mostrado por los dos libros un interés extraordinario.
Al tener buena parte de mi familia en tierras pacenses intuía que las cosas funcionarían bien por allí pero mis anfitriones eso lo desconocían. Que el libro Conspiraciones tóxicas tenga un capítulo llamado Chapapote extremeño, que trate también los asuntos turbios que rodean a la central atómica de Almaraz o que destaque los nuevos movimientos sociales de contestación al poder en la región, era un aliciente claro para los habitantes de esta comarca extremeña. Mi otro trabajo en formato libro, Traficantes de salud, ha vendido más ejemplares que en cualquier otro punto del Estado de los muchos a los que acudo con frecuencia desde el pasado mes de febrero en que lo presenté.
El público de Mérida demostró un alto conocimiento y compromiso con los temas de salud y ecología (Foto: PCRN)
El interés por lo que está sucediendo en su tierra, y en la Tierra, por lo que se refiere a los temas de salud y ecología que está mostrando la población extremeña supera a la media española. Y los asuntos por los que preguntaron en las dos presentaciones que hice, Mérida y Villafranca de los Barros, me hablan de una tierra en estado de agitación. Una tierra que se niega a ser colonizada culturalmente por el desarrollismo y a que otros decidan qué es lo que les conviene.
La población extremeña, sobre todo la más afectada, la que vive en Tierra de Barros, conoce en profundidad la trama de poder que rodea al desarrollo de la planta de refino que impulsan el empresario nº1 de Extremadura, Alfonso Gallardo, y los números 1 de su Gobierno regional, con Juan Carlos Rodríguez Ibarra a la ex cabeza y con Guillermo Fernández Vara ahora en la presidencia.
Tanto en Mérida como en VIllafranca desgranamos las relaciones de parentesco y sentimentales del círculo de Gallardo y los altos jerarcas del partido, el PSOE, que es quien gobierna en Extremadura desde hace 25 años.

El empresario más poderoso de Extremadura y el Gobierno del PSOE impulsan en dicha región una refinería petroquímica

Pero además de este, que como es lógico es el problema que se cierne sobre sus cabezas (y pulmones y vides y olivos, etc) que más preocupa a estos vecinos, se interesaron mucho por las prácticas de la industria farmacéutica que ilustra Traficantes de salud. Y también por el funcionamiento actual de los medios de comunicación. Esto me sorprendió, de nuevo, gratamente.

En general, la crisis de identidad y credibilidad que vive hoy el periodismo es algo que despierta la curiosidad de muchos ciudadanos en toda España pero en Extremadura -por las especiales, por difíciles- condiciones en las que trabajan periodistas y medios que desean ser independientes, es un debate que está de manera cotidiana en la calle. Y es que la existencia de medios amordazados, como ocurre en la tierra extrema y dura, son un signo de falta de democracia, de totalitarismo (con urnas, si se quiere).

Villafranca de los Barros es un pueblo decidido a luchar por un futuro que no sea químico tóxico (Foto: PCRN)

Preocupa mucho a las personas que se oponen a la construcción de la planta petroquímica, agrupadas, sobre todo, en torno a la Plataforma Ciudadana Refinería No (PCRN), el destrozo cultural que puede producir esta instalación en una tierra que vive mayormente de la actividad agropecuaria y de su relación con el entorno. Se dejan notar en Extremadura también, una región que desde mi punto de vista tiene la suerte de haber llegado tarde a la industrialización (y por ello con voluntad política podría situarse a la cabeza de Europa en cuanto a un modelo de desarrollo ecológico) el impacto social de la sociedad de consumo.

La alienación que esta provoca presiona muy fuerte sobre la cultura extremeña, que va adaptándose a los mercados globales regalando su bagaje histórico, conquistado con el esfuerzo de sus trabajadores. Qué duda cabe que lo que Alfonso Gallardo S.A. y el Gobierno regional tratan de impulsar va en esta línea y responde, como el propio modelo de globalización capitalista, a intereses privados que no tienen ningún escrúpulo es pasar por encima del interés público.

Compartir estos dos días con tantos extremeños comprometidos con su/nuestra tierra ha sido muy emocionante y espero que la próxima vez que los visite me regalen muchas más buenas noticias.


martes, 11 de diciembre de 2007

Maneras de construir

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha anunciado que durante la próxima legislatura se van a destinar 9.000 millones de euros a la "rehabilitación energética" de edificios. Esto consiste en hacer ciertas reformas en las construcciones realizadas antes de que entrara en vigor, en 2006, el Código Técnico de Edificación (CTE). Se pretende así ahorrar energía y conseguir eficiencia energética, es decir, un mejor uso de la energía disponible. Cambio climático manda. Pero tan loable y necesaria empresa no esconde que el CTE nació tímido, muy tímido, pues para no "tocar" ciertos intereses empresariales del sector constructivo se aporbaron con él algunas medidas que poco tienen que ver con la ecología.

Típico cortijo alpujarreño ejemplo de construcción integrada en el medio ambiente (Fotos: Miguel Jara)

En el apartado denominado Salubridad, página HS-i, puede leerse: “Higiene, salud y protección del medio ambiente” tratado en adelante bajo el término salubridad, consiste en reducir a límites aceptables el riesgo de que los usuarios, dentro de los edificios y en condiciones normales de utilización, padezcan molestias o enfermedades.

Como indica un experto en alternativas constructivas ecológicas: "pretenden que nos creamos que su misión es la de proteger la salud y el medioambiente. En la página HS1-21 nos recetan los plásticos Bituminosos, PVC, EPDM y las poliolefinas. Los 'normalizan' con ciertas normas españolas ad hoc y con un coste simbólico, la mayoría de las veces subvencionado. Además, todos los materiales que se apartan de estos -químicos sintéticos y peligrosos para la salud, como se ha publicado en numerosas ocasiones-, están grabados por un Documento de Idoneidad Técnica (DITE) y con un coste aproximado de 30.000 € al solicitarlo, 6000 € en concepto de cuota de mantenimiento anual y a los cinco años volvamos a empezar de nuevo". Es decir, se disfraza de ecológico un CTE que no lo es, desde el punto de vista de que fomenta el uso de materiales tóxicos para las personas y el medio ambiente, al tiempo que se "castiga" el empleo en construción de materiales verdaderamente ecológicos y sanos.


La utilización de materiales constructivos de la comarca donde se ubica la edificación es una de las claves de la ecología de una vivienda

La presión industrial, sobre todo del sector químico, ha conseguido que en muchos casos los citados intereses hayan marcado las pautas del "desarrollo", sin tener en cuenta el principio de precaución.
En numerosas ocasiones, los profesionales y las administraciones se han rendido ante las propuestas de la industria del ramo. Algunos productos utilizados en la construcción son altamente dañinos para las personas y por supuesto para el medioambiente, y se han utilizado y se utilizan sin reparos.
Algunos ya se están proscritos, como el amianto y ciertos aditivos del cemento como el cromo, aunque estos productos cancerígenos existen y existirán por mucho tiempo en multitud de edificios.

En bioconstrucción suelen emplearse formas que imitan a la naturaleza

Otros continúan utilizándose como el citado PVC, las lanas de roca, los compuestos químicos de las pinturas y barnices, el aluminio, los aditivos de cementos y yesos o los aislamientos sintéticos derivados del petróleo. Muchos de ellos conllevan un desgaste enorme para nuestro planeta, gastos no cuantificados por ahora. No, definitivamente con el CTE se ha perdido la ocasión de impulsar la utulización de técnicas y materiales de bioconstrucción, tanto para la rehabilitación de los edificios ya existentes como para las nuevas edificaciones.

Existen empresas y profesionales que apuestan por una construcción lo más ecológica posible (teniendo en cuenta que cualquier construcción implica en sí mismo destrucción: allí donde construyamos un edificio, por muy ecológico que sea en su diseño y materiales, no volverá a crecer la hierba, literalmente).

Pero aún advirtiendo dicha realidad, es cierto que es posible una construcción de bajo impacto ambiental, de gran ahorro y eficiencia energética, que utilice energías limpias, que aplique criterios de geobiología y búsqueda del buen sitio en su ubicación y que utilice materiales sanos para las personas y para el entorno natural. Es lo que conocemos por bioconstrucción.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Edificación ¿saludable?

Cristina Narbona, ministra de Medio Ambiente, ha declarado que una de las medidas más importantes que ha tomado su gabinete en este legislatura es la aprobación del denominado Código Técnico de Edificación (CTE). Este es un conjunto de normas para tratar de que en adelante los edificios de nueva construcción se ajusten a parámetros de ahorro y eficiencia energética, sobre todo, pero también que sean más sanos y ecológicos.
Hace unos meses entrevisté a Narbona en su despacho y tuve la impresión de que me encontraba quizá ante la única ministra de Medio Ambiente que en el gobierno ha sido -otras personas ocuparon su cargo pero no ejercieron como tales-. Por eso apunto una negligencia que incluye ese código: Pese a que existen materiales y técnicas constructivas que respetan la salud pública y el medio ambiente, el CTE expone como impermeabilizantes el policloruro de vinilo (PVC) o el etileno propileno dieno (EPDM).
El PVC, según muchos científicos, presenta incuestionables efectos cancerígenos y ofrece una gran persistencia. También son contaminantes los EPDM pues para su producción se utilizan como solventes naftas o gas natural, según explica el químico Juan Alsina Vilamala.
Ejemplo de edificación saludable en el barrio de BedZED (Beddington Zero Energy Development) (Reino Unido)
Estos aditivos, gases y compuestos orgánicos volátiles presentan una gran contaminación ambiental en su fabricación, manipulación y posterior permanencia en la edificación. Su uso en la vivienda resulta peligroso pues con el transcurso de los años los productos químicos que los forman se desprenden y pueden causar numerosas dolencias: mareos, daño permanente en el hígado, reacciones del sistema inmunitario, alteración en el sistema nervioso o cáncer de hígado, como vienen denunciando desde hace años grupos ecologistas o revistas de salud y concluye Alsina.
Existen alternativas a estos productos, como los compuestos de base acuosa, exentos de toxicidad y más económicos. Y es que mientras las empresas sensibilizadas con su impacto ambiental invierten recursos económicos en Investigación más Desarrollo (I+D) para trabajar con la naturaleza y no contra ella, otras disfrutan de un marco legal lleno de concesiones que les permite contaminar.



jueves, 6 de diciembre de 2007

Sospechoso mercurio

El próximo mes de enero de 2008, varias asociaciones, en representación de medio centenar de personas afectadas por los posibles efectos nocivos del mercurio van a demandar en los tribunales al Ministerio de Sanidad y Consumo. El motivo, según explican los querellantes, es "haber introducido el mercurio en sus programas de vacunación y como responsable de la utilización permisiva de amalgamas dentales de mercurio".
La demanda también incluirá a los laboratorios que consideran responsables de las vacunas "por haber introducido un componente altamente nocivo para la salud", indican estas personas. Y es que como exponen, gracias a la información que llevan años recopilando de profesionales sanitarios independientes, "la utilización de mercurio en seres humanos puede conducir a serios problemas de salud tales como autismo, depresión, artritis, esclerosis múltiple, lupus, fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, cándida intestinal, alzheimer, desorden bipolar, esquizofrenia, dificultades en el aprendizaje y trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), parkinson y un sinfín de trastornos que pueden paralizar totalmente la vida del afectado y de sus familias causándole en ocasiones una discapacidad severa e incluso la muerte".
Estas organizaciones ciudadanas denuncian que la sanidad pública ha sido una fuente importante de exposición infantil al mercurio en todo el mundo. La causa, según ellas, es que se han ofertado vacunas con el conservante tiomersal o timerosal (tiosalicilato de etil mercurio) hasta que en 2002 la Academia Americana de Pediatría y la Agencia del Medicamento estadounidense, la FDA, alarmadas ante el aumento de casos de autismo e hiperactividad, decidieron retirar este químico de las vacunas. Actualmente, en nuestro país existen algunas vacunas con timerosal.
La demanda va a contar con el apoyo de The World Association of Non-Governmental Organizations (WANGO), la plataforma global de ONGs más grande del mundo y que más voz y voto tiene en la ONU. Existe un foro en Internet sobre este particular:
http://es.groups.yahoo.com/group/demanda_judicial_mercurio/